NUESTRA HISTORIA

NUESTRA HISTORIA 2018-07-31T20:57:29+00:00

Nuestra Historia

El Jardín Botánico del Quindío, como centro de investigación científica, conservación ecológica y educación ambiental, fue fundado en 1979 por Alberto Gómez Mejía, atendiendo la sugerencia que le había hecho el Profesor Jesús M. Idrobo, con la activa participación de miembros de la Organización Oikos, profesores de la Universidad del Quindío y el Club de Jardinería de Armenia. El Jardín es una organización no gubernamental, constituida como fundación sin ánimo de lucro, y su personería jurídica le fue reconocida por la Gobernación del Quindío por la Resolución No. OJ 037 del 5 de junio de 1979. Está inscrita en la Cámara de Comercio de Armenia. Tiene el NIT Nº 890.0035.78-8. El Instituto de Investigación de Recursos Biológicos “Alexander von Humboldt” le dio concepto favorable conforme a la ley 299 de 1996 sobre jardines botánicos y en consecuencia la Corporación Autónoma Regional del Quindío le otorgó el permiso ambiental por la Resolución No. 968 del 30 de octubre de 1998, por lo cual se convirtió en el primer jardín botánico del país en quedar debidamente legalizado.

En 1980 la misma Corporación le entregó en comodato ocho hectáreas de un bosque natural ubicado entre Filandia y Circasia, en la Reserva Forestal Bremen, y la Sociedad Bosquinsa S.A. hizo lo propio con dos hectáreas adicionales adyacentes. Está a 1.980 m. y constituye, según Alwin Gentry, un espacio de muy alta diversidad florística.

En 1988 se suscribió un convenio de cooperación con la Universidad del Quindío, que fue renovado en 2009, con el fin de lograr apoyo científico a todas las actividades que se realizan en la entidad. En 1989, con los aportes del Departamento Nacional de Planeación, a través de la CRQ, del Departamento del Quindío, del Comité Departamental de Cafeteros y del Municipio de Calarcá, se adquirió al sur de Calarcá, a 1.490 m., un bosque natural, de 15 hectáreas de extensión, en donde se decidió que estuviese la sede principal del Jardín.

Es un bosque subandino, milagrosamente preservado, toda vez que en la región muchas de las vegetaciones naturales fueron eliminadas para el desarrollo de la caficultura y de los cultivos asociados; se estima que puede tener cerca de 800 especies de plantas. Fueron determinantes en esta adquisición la dirigente Lucelly García de Montoya, Luis Bernardo Flórez Enciso, Subjefe de Planeación Nacional, Carlos Alberto Gómez Buendía, Gobernador del Quindío, Alberto Montoya, presidente del Comité Departamental de Cafeteros y Jaime Alberto Mejía, Alcalde de Calarcá. Y se contó con la buena voluntad de los vendedores del terreno, Cornelio Hoyos y César Valencia.

Alberto Gómez, como diseñador conceptual del Jardín y líder del proyecto, recibió ideas y sugerencias muy valiosas de Jorge Hernández Camacho, Cristián Samper, Francisco Sánchez, Hermes Cuadros, Alwin Gentry, Aureliano Sabogal, Miriam Rotschild, Vernon Heywood, Peter W. Jackson, María Consuelo Araújo, Arthur Simon y Guy Xhonneux. Se estructuró una política de colecciones botánicas nativas desde 1993, integrada básicamente por la familia Palmae, el género Heliconia y el grupo de los helechos; más recientemente se han incrementado las colecciones de Lauráceas, Orquidáceas, Bromeliáceas y Aráceas. Se ideó el Jardín de Mariposas o Mariposario, como gran atractivo ecoturístico, el Zoológico de Insectos y el Museo de Geología y Suelos, para destacar las relaciones planta–animal y suelo–planta. Y aprovechando la gran diversidad de avifauna, se hicieron tres observatorios de aves, y se diseñó y está en ejecución un atractivo programa de avistamiento de aves.

El famoso arquitecto de la guadua Simón Vélez donó los diseños estructurales de las construcciones principales, y en 1990 se iniciaron los trabajos, con los aportes municipales ordenados por la entonces Alcaldesa de Calarcá, Ruby García Tobón, y el apoyo de la Sociedad de Mejoras Públicas, presidida por Ignacio Salgado.

Jardín Botánico del Quindío

Investiga y educa para conservar

En 1998 el Ministerio de Ambiente entregó, a través del Fondo Nacional Ambiental, con recursos del BID, una partida para las instalaciones del Jardín, aprobada por el Ministro Eduardo Verano y el Viceministro Fabio Arjona. Y en 2000 el Fondo para la reconstrucción y el desarrollo social del eje cafetero, Forec, autorizó una partida concluir las obras, por decisión del Director Everardo Murillo y aprobado por el Comité Ambiental, integrado por Eduardo Uribe, Luis Fernando Gaviria Trujillo y Alberto Arias.

El Jardín fue abierto al público el 16 de diciembre de 2000 y desde entonces ha ejercido un liderazgo regional en turismo de naturaleza. Gracias al apoyo de muchos amigos y a la colaboración de muchas personas y entidades, el Jardín se sostiene por sí mismo y ha cumplido importantes tareas de asesoría en otros lugares del país en las materias que son su especialidad. Por los aportes ordenados a diferentes proyectos, deben mencionarse también, entre los gobernantes locales, a Belén Sánchez, John Bayro Cohecha y Julio César López.

El Museo de Geología y Suelos del Quindío fue concebido con la idea de contar la historia fantástica del levantamiento de los Andes de Quindío y de lo que ha acontecido en la región en los últimos 540 millones de años, en cuanto a la orogénesis, o formación de las montañas y a la pedogénesis, o formación de suelos y su relación con las plantas y con la historia natural regional. De manera complementaria, por gestiones del fundador Alberto Gómez Mejía, se logró la vinculación del Instituto Nacional de Vías, Invías, para la construcción de un museo relacionado con la obra de ingeniería más grande del país, en toda su historia: el cruce vial por túneles y viaductos de los Andes de Quindío.

El Jardín ha sido concebido como una gran aula ambiental y por esta razón del proyecto educativo tiene gran importancia en las tareas primordiales. En el acápite correspondiente se explican sus alcances y métodos.

La Fundación tiene una junta directiva integrada por los siguientes ciudadanos: Alberto Gómez Mejía (Presidente), Alberto Londoño Alzate, Aureliano Sabogal, Carlos Alberto Cardona (Comité Departamental de Cafeteros), Carmenza Ospina, Diego Fernando Patiño, Eduardo Mejía, Elías Mejía, Elkin García, Ignacio Salgado, Jorge Humberto Guevara, José Miguel Jaramillo, Liliana Patricia Arango, Nora Cecilia Garayy Sory Morales.

Ha contado durante varios años con la valiosa asesoría voluntaria de Luz Elena Gómez y Jaime Lopera. Ha tenido además la asistencia científica de Rodrigo Bernal, Jesús Idrobo, Gustavo Morales, Álvaro Cogollo, Fernando Giraldo, Eduardo Amat, Andrea Ortega y Knud Johnson; y el apoyo profesional de Nora Cecilia Garay, Jaime Alzate, Armando Espinoza, Hernando Jiménez, Luz Marina Henao, José Miguel Jaramillo, Luis Fernando Gaviria, Carlos Eduardo Agudelo y Alejandro Cárdenas.

El Jardín está afiliado a la Red Nacional de Jardines Botánicos (1988), a Botanic Garden Conservation International – BGCI (1989), a International Association of Botanic Gardens (1993) y a Global Partnership for Plant Conservation (2008). Adicionalmente el fundador del Jardín, Alberto Gómez Mejía, es el Punto Focal de la Estrategia Global para la conservación de plantas para Colombia, y fue designado en 2017 como miembro del Consejo Directivo de International Association of Botanic Gardens.