La magia de las mariposas

La magia de las mariposas

Quien haya tenido la oportunidad de presenciar el instante en que una mariposa emerge de la crisálida, habrá sentido, sin ninguna duda, un asombro indescriptible, porque es uno de los acontecimientos más fascinantes de la naturaleza. Cuando la mariposa adulta eclosiona, empieza la tercera y última etapa de su vida, luego de una metamorfosis, cuya explicación rotunda la ciencia no ha podido lograr: un mismo ser, que nace de un huevo microscópico, como un gusanito de poderosas mandíbulas y enorme apetito por las hojas de cierta planta, que repta y que crece, se convierte, luego de un período intermedio encerrado en un capullo que él mismo construye, en un insecto alado, de colorido maravilloso que únicamente liba líquidos, que ya no crece más, y que hará las funciones de polinizar algunas plantas, de ser un eslabón en las cadenas alimenticias, de copular, de reproducirse y de perpetuar así su especie.  En este breve proceso se condensa el amor, la belleza y el misterio.

Las mariposas surgieron en el proceso evolutivo hace aproximadamente 130 millones de años, al final del período Jurásico y comienzos del Cretácico. Aunque los mamíferos habían aparecido desde los estertores del Triásico, nosotros, los del grupo zoológico humano,  surgimos a la vida hace escasos tres millones, lo cual significa que las mariposas nos llevan una enorme ventaja en vivencia, convivencia, coexistencia y supervivencia. Probablemente si los hombres seguimos aniquilándonos entre nosotros mismos y destruyendo nuestro propio entorno natural, vamos a desaparecer como especie, y las mariposas, como muchos otros insectos, continuarán sin dificultad sobre el planeta. Se requerirán probablemente muchos millones de años adicionales para que surja otra vez la vida humana, o algo que se le parezca, ojalá con mejor conciencia de su propio destino y sobre todo con más respeto sobre su ambiente circundante.

Las mariposas son muy vulnerables a los cambios ecológicos, en particular a los producidos por el hombre. Para quienes luchamos por la conservación de la naturaleza, la enseñanza de esta fragilidad se vuelve un imperativo, lo que nos exige aprender cada día más sobre la biología y la ecología de estos seres maravillosos, con más veras en Colombia, el segundo país más diverso en mariposas del mundo.

Son estos insectos unos seres sorprendentes, con historias  naturales que parecen nacidas de la fantasía. El vocablo “mariposa” proviene de “María, pósate, descansa en el suelo”, surgida de antiguas canciones infantiles dedicadas a la madre de Jesucristo. No hay mucha similitud en los nombres en los principales idiomas: butterfly, papillon, schmetterling, borboleta y farfalla. Los diseños de sus alas obedecen, en algunos casos, a patrones relacionados con avisos de advertencia por su toxicidad para sus predadores. La vistosidad de colores se origina en diminutas escamas, de donde proviene la etimología de lepidóptero, alas con escamas, que son las que se nos quedan adheridas a los dedos cuando uno las toma por sus alas.

Y cuando tú te enamoras sientes que tu corazón es una mariposa que en un día soleado, revolotea enloquecida de felicidad.

Todas las mariposas están llenas de magia.

 

por Alberto Gómez Mejía

Fundador del Jardín Botánico del Quindío y del Mariposario

Por | 2018-04-26T19:17:38+00:00 marzo 14th, 2018|Mariposas, Naturaleza, Plantas|Sin comentarios

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