FUNDADORES

FUNDADORES 2018-03-08T02:03:16+00:00

Los Fundadores

Alberto Gómez Mejía, fundador del Jardín Botánico del Quindío, nació en la ciudad de Armenia, departamento del Quindío, Colombia,  en 1948. Estudió Derecho y Ciencias Socioeconómicas en la Universidad Javeriana en Bogotá. En 1970 obtuvo su título y publicó su primer  libro que tituló “Derecho Electoral Colombiano”, en el que puso de presente las prácticas antidemocráticas en la política colombiana.

En 1973 fue nombrado  Secretario de Hacienda y Planeación Municipal de Armenia, cargo que ejerció durante un año. Hizo innovaciones significativas en el presupuesto local y marcó una política de austeridad. Durante ese tiempo se vinculó como profesor ad honorem  de Filosofía en el Colegio Carlomagno y creó, con un grupo de alumnos y de amigos, la Organización Oikos, dedicada a la conservación ambiental de la región. Esta Organización, con la financiación del Comité Departamental de Cafeteros y la participación del profesor Raúl Castro de la Universidad del Quindío, logró la capacitación en Ecología de la mitad de los profesores de Ciencias Naturales de todo el departamento e inició una labor de creación de conciencia pública sobre la conservación ecológica en la región.

En 1975, fue designado Alcalde de Armenia, su ciudad natal  y dos años después repitió este honroso cargo. Durante sus administraciones se realizaron muchas actividades ecológicas, entre otras, dos jornadas por la protección de la Sierra de la Macarena, con participación de profesores de la Universidad Nacional. Se replantaron los primeros árboles en la Plaza de Bolívar de Armenia y se hizo una campaña de apoyo a los recicladores.

Durante dos años, desde 1977, participó en RCN en el programa “Perspectiva”, que dirigía Darío Silva, siendo Director General Orlando Cadavid, con un segmento de dos minutos semanales sobre temas ecológicos. Se transmitía desde Armenia, a nivel nacional. Durante aquella época, el reconocido botánico Jesús Idrobo lo visitó  y le sugirió organizar un jardín botánico. Cuatro años después, con la participación de la Organización Oikos, de profesores de la Universidad del Quindío, del Club de Jardinería de Armenia y algunos amigos,  fundó el Jardín Botánico del Quindío, que recibió su reconocimiento por la Gobernación del Quindío el 5 de junio de 1979 y fue el quinto jardín botánico del país.

Fue el promotor junto con el doctor Jesús Arango Cano y Alfonso Valencia Zapata de la Academia de Historia del Quindío y fue quien hizo la primera convocatoria para la sesión inaugural.

Una de sus mayores obras para el departamento, para Colombia y para el mundo ha sido el Jardín Botánico del Quindío,- un museo natural que conserva la riqueza natural del Paisaje Cultural Cafetero-, el cual ha presidido ad honorem.  Es una de las instituciones más reconocidas en el departamento del Quindío y un ícono a escala nacional e internacional. El diseño conceptual del jardín siempre ha sido liderado por Alberto Gómez, bajo la asesoría y ayuda de muchas personas y entidades que se han vinculado para lograr el éxito que se ha alcanzado.  El Jardín Botánico del Quindío tiene su sede principal en el municipio de Calarcá. Es uno de los pocos relictos boscosos que quedan en este nivel altitudinal en el país. Gómez Mejía logró gestionar los recursos necesarios con diferentes entidades para adquirirlo antes de que lo tumbaran para convertirlo en una urbanización más del municipio.

El Jardín es una institución autosostenible con 29 empleos directos. Ha contribuido en la formación de más de 200 profesionales en el área de la biología o carreras afines, a través de un voluntariado de intérpretes ambientales quienes son las personas encargadas  de entregar una información detallada de la flora, de la fauna, de la ecología regional y de los aspectos más relevantes de la conservación ecológica y por medio de la cual se afianzan en los visitantes, conocimientos técnicos y científicos sobre la conservación.

Bajo la conducción intelectual de Alberto Gómez la entidad ha tenido importantes realizaciones. La más trascendental es la Colección Nacional de Palmas de Colombia, que él mismo iniciara en los años noventa: se han realizado doce expediciones botánicas por todo el país y se tiene el 76% de las 253 palmas de Colombia. Los participantes en el Simposio Mundial de Palmas realizado en el Quindío en 2015,  manifestaron su asombro y felicitación, pues ningún país del planeta tiene una colección tan importante y diversa en esta familia. De aquí nació otro nuevo proyecto que es el Museo Etnobotánico de Palmas, que ya inauguró su primera sala de exhibición con 169 piezas de 13 etnias del país.

Además de las diferentes colecciones botánicas, otra de las realizaciones  de Gómez Mejía es el Mariposario. Este,  ha obtenido reconocimientos por la excelencia de su diseño y por su operación por parte, por ejemplo, de la entomóloga Blanca Huertas PhD del Museo de Historia Natural de Londres y de la entomóloga argentina Valeria Luna que lo calificó como uno de los mejores del mundo. Alberto Gómez  también dirigió una investigación sobre plantas medicinales utilizadas en el Quindío, que fue publicada gracias a la financiación de la Gobernación del Quindío.

Se han realizado investigaciones entomológicas bajo su dirección, que han merecido el reconocimiento de la Sociedad Colombiana de Entomología. Está trabajado con la ornitóloga  Juliana Cardona en la elaboración de un libro sobre las aves del Jardín Botánico.

En el año 1996 publicó su segundo libro, “Los Andes del Quindío” escrito conjuntamente con el reconocido conservacionista Jorge Hernández Camacho y con fotografías de Diego Samper.

Ha sido profesor de Derecho Ambiental en la Universidad Javeriana desde 1989 y en todos los semestres ha llevado al Quindío a sus alumnos en salida de campo, en la que les muestra los principales hitos en materia de conservación ecológica en la región. Más de 1.500 estudiantes de Biología y Ecología han realizado esta actividad.

Fue autor de la ley 299 de 1996, por la cual se protege la flora nativa y se reglamentan los jardines botánicos y participó activamente en la concepción de la ley 491 de 1999 por la cual se estableció el seguro ecológico y se modificaron los delitos ambientales. Ha ejercido además como consultor en temas ambientales en el país y en el exterior. Prestó una asesoría especial al Centro de Derecho Ambiental de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN. Es miembro del consejo asesor de Botanic Gardens Conservation International, la entidad internacional con sede en Londres, que agrupa a los jardines botánicos de todo el mundo.

Desde 1998 es miembro de la Junta Directiva del Instituto “Alexander Von Humboldt”, en representación del señor Presidente de la República. Fue el delegado de los Alcaldes de Bogotá en la Junta Directiva del Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis de 1994 a 2005. Es miembro principal de la Junta Directiva de la Corporación Ambiental de la Cámara de Comercio de Bogotá, desde 2002.

Fue el Presidente de la Delegación Colombiana en los diálogos con el Gobierno del Ecuador en relación con la erradicación de cultivos ilícitos y su impacto en el entorno humano y ecológico en la zona fronteriza. Asesoró al entonces Vicepresidente colombiano Francisco Santos en el tema de narcocultivos y destrucción ecológica.

En 1996 reorganizó la Red Nacional de Jardines Botánicos y fue elegido como Presidente en ese año. Ha sido reelegido 11 veces. Asesoró a los jardines de Venezuela, Ecuador y Chile en la organización de sus respectivas redes.

La Fundación Whitley para la Naturaleza, de la Gran Bretaña, le otorgó un premio por su tarea en conservación ecológica, que le fue entregado por la Princesa Ana de Inglaterra y que fue destinado a un proyecto de salvamento de plantas colombianas en peligro de extinción, aún en ejecución.

Ha participado en más de 20 reuniones internacionales sobre temas ambientales, a las cuales ha llevado la representación de Colombia, del Quindío y del Jardín.

En 2006 publicó el libro “Normativa sobre fauna silvestre”. Fue coautor del libro “Parque Regional Natural La Tatacoa”, conjuntamente con Marta Fandiño, PhD y Willem van Wyngaarden, PhD. Y acaba de concluir el libro “Delincuencia ecológica” que ha remitido a la Universidad Javeriana para que sea editado. Tiene tres libros más en proceso.

En 2010 la Cancillería colombiana, de acuerdo con el Ministerio de Ambiente, lo designó como Punto Focal para Colombia de la Estrategia de Conservación de Plantas ante el Convenio de Diversidad Biológica.

Ha tenido además estos reconocimientos: Ejecutivo del año, Cámara Junior de Armenia, 1977; Ejecutivo del año, Cámara Junior de Colombia, 1983; Profesor Destacado de la Facultad de Ciencias de la Universidad Javeriana, 2001  y Quindiano del Año, Fundación Quindío Siglo 21, 2005.

Su extraordinario sentido del humor, su gran memoria y su don de gentes hacen de Alberto Gómez un extraordinario contertulio.

Su productiva vida ha sido de servicio. Y esa es la razón que tenga esta frase del poeta de la India Rabindranath Tagore como una de sus preferidas: “Soñé que la vida era alegría; desperté y vi que la vida era servicio; serví y vi que el servicio era alegría”.

Santo Domingo, República Dominicana, 2006. Exposición a nombre de la Red de Jardines Botánicos de Colombia

Con el actor Harrison Ford gran activista de conservación y el Presidente mundial de Conservación Internacional, Peter Seligman en la reunión anual de Washington

En Vienna en el XVII Congreso Internacional de Botánica en representación de la Red de Jardines Botánicos de Colombia

En el Congreso Latinoamericano de Jardines Botánicos en Bogotá, Colombia en 19 .DE izquierda a derecha: Douglas Gibbs de BGCI Botanical Garden Conservation Internal, Peter W. Jackson Presidente Mundial de Jardines Botánicos, hoy Presidente del Jardín Botánico de Missuri, Alberto Gómez Mejia Presidente de la Red de Jardines Botánicos de Colombia y Presidente del Jardín Botánico del Quindío, Marta Perdomo Directora entonces del Jardín Botánico de Bogotá.

El Presidente del Banco Mundial, James D. Wolfensohn, recibe del Presidente del Jardín Botánico del Quindío, Alberto Gómez Mejía, un ejemplar del  libro “Andes del Quindío”, del cual fue autor, como testimonio de gratitud por la invitación que el Banco le hiciera a presentar el proyecto del Jardín en el evento denominado “Development Marketplace”, que se cumplió en Washington en enero de 2009  y en el cual participaron más de 200 iniciativas de 70 países.