EL MOLINILLO, ÁRBOL INSIGNIA DEL QUINDÍO

EL MOLINILLO, ÁRBOL INSIGNIA DEL QUINDÍO

El Molinillo o Copachí, Magnolia hernandezzi, es un árbol de enorme porte, que mereció la calificación de “magnificente” por el notable botánico Alwin Gentry[1], durante su visita al Quindío en 1990. Llega a superar los 35 metros de altura y es propio del bosque de niebla. Dentro del fruto, de consistencia leñosa, que alcanza 16 centímetros de largo y 15 centímetros de diámetro, tiene una columna axial o “hueso” de madera, donde se hospedan las semillas de color rojo o naranja, muy apetecidas por las ardillas y los tucanes; este hueso con la implantación de un mango de madera es utilizado por los campesinos para batir el chocolate, de donde proviene el nombre popular del árbol como “Molinillo”. Produce flores blancas, muy bellas y olorosas, y hojas grandes de color verde oscuro. Ocurre únicamente en las dos cordilleras de la cuenca del Río Cauca, en Colombia, entre los 1700 y los 2600 metros de altura sobre el nivel del mar. Se han localizado ejemplares en los departamentos de Quindío, Risaralda, Caldas, norte del Valle y Antioquia[2]. En el Jardín Botánico del Quindío hemos promocionado el árbol y lo hemos introducido en nuestros bosques.

El árbol pertenece al orden Magnoliales, el grupo más primitivo de plantas superiores[3] (Cicuzza et al. 2007) y a la familia Magnoliaceae, distribuida en zonas templadas y tropicales de Asia, Norte América, Las Antillas, Centro América y Sur América (Cicuzza et al. 2007); y está compuesta por dos subfamilias: Liriodendroidae y Magnolioideae, la primera con un género, Liriodendrum, y dos especies y la segunda con un género, Magnolia, y 245 especies (Cicuzza et al. 2007). Según Juanita Samper[4], en el Neotrópico se conocen 45 especies de magnoliáceas, de las cuales 37 ocurren en Colombia (Cogollo, verb.), por lo que ocupamos el segundo lugar en el mundo con mayor diversidad en esta familia, después de China (Cicuzza et al. 2007). Según una evaluación reciente, 131 de las 245 especies del género Magnolia tienen riesgo de extinción y en nuestro país casi todas están amenazadas (García, 2007). La resolución 1912 de 2017 incluyó para Colombia 13 magnolias en peligro crítico y 21 especies en la categoría “en peligro”[5], entre ellas nuestro Molinillo.

La determinación taxonómica de esta especie fue realizada por el botánico Gustavo Lozano con el nombre de Talauma hernandezzi. La denominación Talauma se atribuye a Jossieu en 1789, pues así se designaban estas plantas en los herbarios de América, según J.D. Surinam, botánico marsellés del siglo XVII[6]. Luego de los trabajos de Biología molecular a fines del siglo XX, el género Talauma desapareció[7] y todas las especies fueron integradas al género Magnolia. Este nombre fue creado por Carlos Linneo en homenaje a Pierre Magnol (1638-1715), médico y botánico francés, profesor de medicina y director del Jardín Botánico de Montpellier, Francia. Existen fósiles de plantas de este género desde el Eoceno, es decir entre 34 y 58 millones de años, al comienzo de la era terciaria.

El epíteto del género de este árbol, hernandezii, se explica por la dedicación que Lozano, el botánico que describió la especie, le hizo al notable científico colombiano Jorge Hernández Camacho, cuyas contribuciones a la investigación biológica y ecológica en nuestro país fueron inconmensurables y con quien escribimos el libro “Andes de Quindío”[8].

El Molinillo es además el árbol insignia del Jardín Botánico del Quindío y lo proponemos para el Quindío: reemplazar del escudo el tronco y el hacha por este bello ejemplar de la vida silvestre.

 

[1] Alwin Howard Gentry (1945-1993) fue sin duda el botánico que mejor estudió y conoció la flora del Neotrópico (entre México y el norte de Argentina). Trabajó con Conservación Internacional y con el Jardín Botánico de Missouri. Escribió más de 200 trabajos y uno de los más consultados es “The field guide to the families and genera of woody plants of Northwest South America, editado por The University Chicago Press, en 1984. Recolectó casi 80.000 ejemplares de plantas. Yo aproveché uno de los viajes de Gentry a Colombia para invitarlo al Quindío, lo que fue una experiencia inolvidable. de la cual conservamos un manuscrito de su autoría.

[2] Su población no supera los 500 ejemplares adultos, según el botánico Dorian Ruiz, aunque el botánico Álvaro Cogollo estima que el número puede ser ligeramente superior.

[3] Las plantas superiores son las que tienen flores y, por lo tanto, semillas; entre las plantas inferiores se agrupan las briofitas, como los musgos y las hepáticas, y los helechos. Las Magnoliales, que fueron de las primeras plantas superiores, tienen bastantes características primitivas desde el punto de vista evolutivo; para decirlo en lenguaje llano, fueron de las primeras plantas con flores que aparecieron en este planeta, por lo que la existencia y la presencia de la especie Magnolia hernandezzi en nuestros bosques la hace muy interesante, para los estudios de historia natural.

[4] Juanita Samper. 2010. Estado de conservación de la especie Magnolia caricifragans (Lozano Govaerts) en el departamento de Cundinamarca. Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias, Departamento de Biología. Bogotá. Fue una tesis de grado co-dirigida por mí.

[5] En el artículo 4º de la resolución se señala que la categoría “en peligro crítico”, con la sigla CR, agrupa aquellas especies “que están enfrentando un riesgo de extinción extremadamente alto en estado de vida silvestre”; y la categoría “en peligro”, con la sigla EN, comprende aquellas especies “que están enfrentando un riesgo de extinción muy alto en estado de vida silvestre”.

[6] Gustavo Lozano. 1983. Flora de Colombia. Magnoliaceae. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá. p. 53.

[7] Según Richard B. Figlar (2016), la fusión del antiguo género Talauma en Magnolia fue iniciada por Han P. Nooteboom (BLUMEA 31 p. 65-121. 1985) y fue hasta 1996 cuando otro grupo de científicos/taxónomos, David G. Frodin y Rafaël Govaerts en el Real Jardín Botánico – Kew, finalmente incluyeron todas la anteriores especies del género Talauma en Magnolia (aunque otras especies ya tenían el nombre de este género).

[8] Jorge Hernández y Alberto Gómez Mejía. 1996. Andes del Quindío. Samper ediciones. Aunque el título del libro es “Andes del Quindío”, el nombre correcto es el otro, Andes de Quindío, pues así se denominaba la que hoy se distingue como “Cordillera Central”. Fue una decisión de los editores de la obra.

 

Por | 2018-07-16T16:43:02+00:00 julio 13th, 2018|Naturaleza, Plantas|Sin comentarios

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